Tag Archive for: hidrofugado

Hidrofugado de fachadas: cuándo aplicarlo y cuándo no sirve de nada

El hidrofugado de fachadas es uno de esos tratamientos que se venden como solución universal para las humedades y que, mal indicado, no resuelve absolutamente nada. Aplicado donde toca, alarga la vida del revestimiento, reduce la suciedad y frena la entrada de agua de lluvia batiente. Aplicado sobre un soporte fisurado o húmedo, tapa el problema unos meses y luego lo empeora. En Barcelona, con fachadas de mortero, ladrillo visto y piedra natural expuestas a lluvia intensa y salinidad marina, merece la pena entender bien la diferencia.

hidrofugado-de-fachadas-ladrillo-cara-vista-barcelona

Qué hace realmente un hidrofugante

No es una pintura ni una impermeabilización. Es un producto incoloro que penetra en el poro del material y hace que el agua líquida resbale en lugar de absorberse, pero dejando pasar el vapor de agua. Esa es la clave: la fachada sigue transpirando, así que la humedad interior del muro puede evaporar. Si se aplica un producto filmógeno (una pintura plástica cerrada, por ejemplo) sobre un muro con humedad, el vapor queda atrapado y acaba levantando el revestimiento a placas.

Un buen hidrofugante reduce de forma notable la absorción capilar del soporte manteniendo una permeabilidad al vapor alta. Los criterios habituales de la norma EN 1504-2 para protección superficial exigen una reducción de absorción muy elevada y un espesor de aire equivalente bajo, valores que debe declarar la ficha técnica del fabricante.

Tipos de hidrofugante y para qué soporte

Base química Penetración Soporte indicado Durabilidad orientativa
Siloxano oligomérico Media-alta Mortero, revoco, ladrillo cara vista Del orden de 5 a 10 años
Silano-siloxano en crema Alta Piedra natural, hormigón, soportes verticales exigentes Del orden de 10 años o más
Siliconato potásico (base agua) Baja-media Soportes muy alcalinos y absorbentes Del orden de 3 a 5 años
Acrílico en disolvente Baja, forma película Usos puntuales; poco recomendable si hay humedad interna Variable

Los rangos son orientativos: dependen del producto concreto, del consumo aplicado y de la orientación de la fachada. Una fachada norte con lluvia batiente en Barcelona envejece de forma muy distinta a un patio protegido.

Cuándo sí tiene sentido hidrofugar

  • Ladrillo cara vista con eflorescencias y manchas de escorrentía bajo ventanas y alféizares.
  • Fachadas de piedra o mortero muy absorbentes que tardan días en secar después de cada temporal.
  • Después de una limpieza y del sellado de fisuras: es el remate lógico de una rehabilitación menor, no el sustituto de ella.
  • Medianeras expuestas con revestimiento sano pero castigado por el sol y la lluvia.
  • Antes de una temporada de lluvias, cuando ya se han resuelto los puntos singulares.

Cuándo NO sirve de nada

Aquí es donde conviene ser claro, aunque suponga vender menos metros de tratamiento:

  • Si hay fisuras vivas. El hidrofugante trabaja en el poro, no puente fisuras. Por encima de fisuras muy finas ya no cierra el paso al agua; primero se sella, después se hidrofuga.
  • Si la humedad viene de dentro: capilaridad desde el terreno, una bajante rota, una junta de carpintería abierta o una cubierta agotada. Sellar el poro por fuera solo dificulta la evaporación.
  • Sobre revestimiento suelto o disgregado. Se lo lleva el primer invierno, con producto incluido.
  • Sobre pintura plástica. No penetra, se queda encima y no aporta protección real.

La aplicación: donde se juega el resultado

El mismo producto puede durar años o fracasar en un invierno según cómo se aplique. Los puntos que cuidamos en obra:

  • Soporte limpio y seco, con la humedad superficial dentro del margen que exija la ficha técnica y, como regla práctica, sin llover en las horas previas ni previstas en las siguientes.
  • Temperatura de trabajo moderada, habitualmente entre unos 5 y 30 °C, evitando la fachada a pleno sol de agosto: el producto se evapora antes de penetrar.
  • Aplicación a baja presión, de abajo hacia arriba y “mojado sobre mojado”, en dos manos, buscando el chorreo controlado que garantiza saturación del poro.
  • Consumo real según absorción del soporte (orientativamente entre 0,3 y 1 l/m² en dos manos; en piedra muy porosa puede ser mayor). Escatimar producto es la causa número uno de fracaso.
  • Protección de carpinterías, vidrios y vegetación, porque muchos hidrofugantes manchan aluminio y vidrio si se dejan secar.

Desde cuerda controlamos el chorreo metro a metro y llegamos a patios y medianeras donde no cabe estructura auxiliar. Puedes ver el resto de intervenciones en nuestros servicios y cómo trabajamos en la ciudad en trabajos verticales en Barcelona. Si quieres que revisemos si tu fachada es candidata, escríbenos y subimos a verla.

Preguntas frecuentes

¿El hidrofugado cambia el color de la fachada?

Los productos incoloros no deberían alterarlo, aunque en piedra oscura o muy porosa puede quedar un ligero efecto “mojado” permanente. Se comprueba siempre con una prueba previa en una zona discreta.

¿Cada cuánto hay que renovarlo?

Depende del producto y de la exposición. Un buen indicador es hacer la prueba de la gota: si el agua deja de perlar y se absorbe, toca renovar.

¿Se puede pintar encima después?

No con pinturas convencionales: el soporte hidrofugado repele el agua y la pintura no ancla bien. Si el plan es pintar, se pinta primero con un sistema transpirable y el hidrofugante se descarta o se elige compatible.

¿Sirve contra los graffitis?

No. Son productos distintos; el antigraffiti es un tratamiento específico, sacrificial o permanente, con otra función.

¿Necesitas trabajos verticales en Barcelona?

Presupuesto gratis y sin compromiso · respuesta en 24 h · garantía por escrito.

Pedir presupuesto gratis WhatsApp directo

o llámanos: 691 914 222